El conflicto catalán no tiene solución porqué se trata de la opción de una oligarquía que quiere obtener su autonomía total. No se trata de dinero, de cultura o política, se trata solo de poder. Ya lo escribió Robert Michels el año 1911: los partidos son máquinas controladas por una camarilla cuya finalidad es ganar elecciones, incluso en detrimento de sus principios ideológicos. El partido político moderno es un fin en sí mismo para los que viven de él y el estado el lugar de su realización.

Es difícil conseguir que una persona entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda. Upton Sinclair.

Raymond Aron: “ceux qui croient que les peuples suivront leurs intérêts et non leurs passions n’ont rien compris au XXe siècle”.